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Este blog es una herramienta orientada para todo tipo de profesionales de la educación, la psicología y la salud que trabajen con trastornos cognitivos de base orgánica y pretende convertirse en de base orgánica en una herramienta de consulta permanente.

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martes, 28 de diciembre de 2010

CUANDO PORTARSE MAL ES FACIL, HAY MAS PROBABILIDADES DE QUE LO HAGAMOS

Psicología
Jueves, 23 de Diciembre de 2010 10:13

Muchas personas dicen que no harían trampas durante un examen, no mentirían en una solicitud de empleo o no se negarían a prestar una ayuda fácil y ocasional a una persona que lo necesite. Pero ¿y si las respuestas del examen aparecieran en el ordenador, mentir no requiriera ningún esfuerzo de su parte, y no tuviera que negarse de manera directa a ayudar a la persona que lo necesita? ¿Cambiaría su comportamiento?

Una nueva investigación llevada a cabo en la Universidad de Toronto en Scarborough muestra que podría suceder. Y corrobora que refranes como "La ocasión hace al ladrón" encierran una gran verdad.

En dos experimentos que pusieron a prueba la fuerza de voluntad de los participantes para resistirse a la tentación de actuar de forma deshonesta, el equipo de la citada universidad descubrió que las personas pueden tener una mala conducta si no implica demasiado trabajo por su parte.

En otras palabras, y tal como lo resume Rimma Teper, coautora del estudio, las personas son más propensas a engañar y tomar decisiones inmorales cuando sus transgresiones no implican una acción explícita. Si pueden mentir por omisión, hacer trampas sin tener que arriesgarse demasiado, o pasar por alto la petición de ayuda de una persona sin negarse expresamente, les resultará más fácil hacerlo.

En un experimento, los participantes respondieron a las preguntas de un examen de matemáticas en un ordenador, después de que se les advirtiera de que había fallos en el sistema. A los de un grupo se les dijo que si pulsaban la barra espaciadora, la respuesta aparecería en la pantalla. A los del segundo grupo se les dijo que si no presionaban la tecla Enter (Entrar o Intro) tras haber visto la pregunta durante cinco segundos, la respuesta aparecería.

Las personas del segundo grupo, que no tenían que ejecutar ninguna acción física para obtener las respuestas, fueron mucho más propensas a hacer trampas.

En otro experimento, el equipo de investigación preguntó a los participantes si estaban dispuestos a ayudar a un estudiante con una discapacidad del aprendizaje a completar un componente del test. Los miembros de un grupo sólo tenían la opción de marcar un "Sí" o un "No" en una ventana que aparecía en el ordenador. Los miembros del segundo grupo podían seguir un enlace al final de la página para ofrecer su ayuda, o simplemente pulsar "Continuar" para pasar a la siguiente página de su prueba. Se comprobó que entre los participantes que sólo podían optar por marcar "Sí" o "No" había 5 veces más probabilidades de que ofrecieran ayuda voluntaria.

Scitech News

miércoles, 31 de marzo de 2010

Es posible alterar los juicios morales

Cerebro

Los científicos identificaron la región del cerebro involucrada en los juicios morales.

Científicos afirman que es posible cambiar los juicios morales de la gente alterando una zona específica del cerebro con impulsos electromagnéticos.

Los investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) identificaron una región del cerebro detrás del oído derecho que al parecer controla la moralidad.

Y utilizando impulsos electromagnéticos para bloquear la actividad celular lograron alterar en los voluntarios la noción de lo correcto y lo equivocado.

Los detalles de la investigación aparecen publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) (Actas de la Academia Nacional de Ciencias).

Tal como explica la doctora Liane Young, quien dirigió el estudio "pensamos que la moralidad es una conducta de muy alto nivel".

"Así que poder aplicar un campo magnético a una región específica del cerebro y cambiar sus juicios morales es realmente sorprendente", expresa.

Esta región clave del cerebro es un nudo de nervios conocida como intersección temporoparietal derecha o RTJP.

En el estudio los científicos sometieron a 20 voluntarios a varias pruebas diseñadas para analizar su noción de correcto y equivocado.

En un escenario se preguntó a los participantes qué tan aceptable era que un hombre permitiera que su novia caminara por un puente que él sabía era inseguro.

Después de recibir un pulso electromagnético de 500 milisegundos en el cuero cabelludo, los voluntarios dieron veredictos basados en las consecuencias y no en el principio moral.

Es decir, si la novia lograba cruzar el puente de forma segura, no consideraron que el hombre hubiera hecho algo malo.

Esto refleja, dicen los investigadores, que los voluntarios no pudieron hacer un juicio moral para el cual se requiere un entendimiento de las intenciones de los demás.

Estudios previos han demostrado que la RTJP es muy activa cuando la gente está pensando en las creencias y pensamientos de los otros.

Corrientes eléctricas

El equipo del MIT identificó esta región en los voluntarios utilizando un sofisticado escáner cerebral de imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI).

Después se enfocaron en el área usando una técnica llamada estimulación magnética transcraneal (TMS) para crear corrientes eléctricas débiles que evitar temporalmente que las neuronas trabajen normalmente.

En una prueba, los voluntarios fueron expuestos a TMS durante 25 minutos antes de leerles historias sobre personajes moralmente cuestionables y pedirles que juzgaran sus acciones.

Cerebro

Los científicos utilizaron impulsos electromagnéticos para alterar la RTJP.

En un segundo experimento, los voluntarios fueron sometidos a una TMS mucho más corta de 500 milisegundos mientras se les pedía que hicieran un juicio moral.

En ambos casos los científicos encontraron que cuando se alteraba la RTJP los voluntarios solían juzgar a las acciones únicamente sobre la base de si éstas causaban daño y no porque éstas estuvieran moralmente equivocadas.

Los actos moralmente dudosos con un final "feliz" a menudo eran juzgados como aceptables.

Otros expertos afirman que el estudio es interesante.

"La investigación sugiere que esta región -la RTJP- es necesaria para llevar a cabo un razonamiento moral" afirma Sarah-Jayne Blakemore, experta en cerebro de la Universidad de Londres.

"Lo que es interesante es que ésta es una región que tarda mucho en desarrollarse -por lo general en la adolescencia o ya entrados los 20 años de edad".

"El siguiente paso ahora será analizar si acaso el desarrollo de la moralidad cambia cuando un niño pasa a la adultez, y si es así, cómo ocurre este cambio", expresa la experta.

El equipo del MIT está ahora investigando el papel del RTJP en los juicios de las personas que son moralmente afortunadas o desafortunadas.

Por ejemplo, un conductor ebrio que golpea y mata a un peatón es desafortunado, comparado con otro conductor igualmente ebrio que puede llegar a su casa sin causar un accidente.

Lo que los científicos quieren investigar es por qué el conductor desafortunado y homicida tiende a ser juzgado como más culpable moralmente que el otro conductor.