Introducción

Este blog es una herramienta orientada para todo tipo de profesionales de la educación, la psicología y la salud que trabajen con trastornos cognitivos de base orgánica y pretende convertirse en de base orgánica en una herramienta de consulta permanente.

lunes, 6 de diciembre de 2010

LA MENTE NO ES FELIZ CUANDO DIVAGA

Psicología
Jueves, 02 de Diciembre de 2010 12:00

El 46,9% de las horas que pasamos despiertos pensamos en algo distinto a la actividad que en ese momento se desarrolla y, por lo general, estas excursiones de la mente no resultan muy agradables. Así lo indica un estudio, realizado gracias a una aplicación web de iPhone, que recoge 250.000 pensamientos, sensaciones y acciones registrados por los sujetos a lo largo de sus quehaceres cotidianos.

"La mente humana es una mente errabunda, y una mente errabunda no es feliz", explican Matthew A. Killingsworth y Daniel T. Gilbert, directores de la investigación y psicólogos de la Universidad de Harvard (EE UU). "La capacidad de pensar en algo distinto a la situación en que se está inmerso es un logro cognitivo que tiene su coste emocional".

Pasamos casi la mitad de nuestro tiempo de vigilia pensando en otras cosas distintas del entorno que nos rodea. La investigación, publicada en la revista Science, muestra que el modo innato de funcionamiento del cerebro humano es dejar que la mente deambule.

A diferencia de otros animales, los humanos pasamos mucho tiempo pensando en algo distinto a lo que nos rodea en ese instante: contemplamos sucesos del pasado, sucesos que podrían ocurrir en el futuro o que tal vez jamás tendrán lugar.

Para observar este comportamiento, Killingsworth desarrolló una aplicación web de iPhone que se ponía en contacto con 2.250 voluntarios en intervalos aleatorios y les preguntaba cómo de contentos estaban, qué estaban haciendo en ese momento y si tenían la mente puesta en su actividad o pensaban en algo distinto, ya fuese agradable, neutro o desagradable.

Los sujetos podían elegir entre 22 actividades generales, como caminar, comer, comprar y ver la televisión. En promedio, los participantes informaron de que sus mentes pasaban el 46,9% del tiempo divagando, sin que ese porcentaje descendiese nunca por debajo del 30% al realizar ninguna actividad, salvo mantener relaciones sexuales.

Killingsworth y Gilbert descubrieron que el mayor nivel de felicidad se alcanzaba durante las relaciones sexuales, al hacer ejercicio o mantener una conversación. Cuando descansaban, trabajaban o utilizaban un ordenador personal en casa, es cuando más infelices eran.

"La deambulación o divagación de la mente es un excelente indicador que predice la felicidad de las personas", explica Killingsworth. "De hecho, la frecuencia con que nuestro pensamiento abandona el presente y adónde tiende a ir predice mejor nuestra felicidad que las actividades en que estamos involucrados".

Los investigadores calcularon que solamente un 4,6% de la felicidad de un individuo en un momento dado era atribuible a la actividad específica que estaba llevando a cabo, mientras que la tendencia a deambular y divagar de la mente era responsable aproximadamente de un 10,8% de su felicidad.

Los análisis de desfase temporal realizados por los investigadores apuntan a que la tendencia a divagar y deambular de la mente era en general la causa y no la consecuencia de la infelicidad de los sujetos. (SINC)

lunes, 15 de noviembre de 2010

Los Complejos Proteínicos Que Permiten una Rápida Transmisión de Señales en el Cerebro


15 de Noviembre de 2010. Foto: U. CopenhagenMiles de millones de neuronas se están comunicando entre sí en cualquier momento dado. Como si fuesen procesadores de una supercomputadora orgánica, lo mantienen todo en marcha, desde la respiración hasta solucionar acertijos, y cualquier "error de programación" puede conducir a serios trastornos como por ejemplo la esquizofrenia, el mal de Parkinson y el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
Bookmark and Share

En la actualidad, el lenguaje bioquímico de las células nerviosas es tema de investigación intensiva, incluso a escala molecular, y por primera vez un equipo de investigadores, algunos de ellos de la Universidad de Copenhague, ha descrito de manera precisa cómo las células nerviosas son capaces de transmitir señales de modo prácticamente simultáneo.
Las células del sistema nervioso se comunican usando pequeñas moléculas neurotransmisoras, como la dopamina, la serotonina y la noradrenalina. La dopamina está relacionada con las funciones cognitivas, como la memoria; la serotonina con el control del estado de ánimo; y la noradrenalina con la atención y la excitación.

La red de comunicaciones de las neuronas, basada en las sinapsis, transmite los mensajes mediante neurotransmisores químicos, "empaquetados" en pequeños recipientes (vesículas), que esperan en las terminaciones nerviosas de las sinapsis. Una señal eléctrica provoca que los recipientes y la membrana se fusionen y entonces los neurotransmisores fluyen, desde el extremo del nervio, para ser captados por otras neuronas. Esto ocurre con inmensa rapidez, en cuestión de una fracción de milésima de segundo.

Los investigadores, de las universidades de Copenhague, Gotinga y Ámsterdam, han estado estudiando los complejos sistemas orgánicos de proteínas que conectan vesículas y membranas antes de la fusión, con el propósito de encontrar una explicación para la rapidez de estas transmisiones. Han descubierto que la vesícula contiene no menos de tres copias del puente de conexión.

Con sólo un puente de conexión, a la vesícula le tomaría más tiempo fusionarse con la membrana, y el neurotransmisor sería, por lo tanto, secretado más despacio.

El siguiente paso que darán en esta línea de investigación Jakob Balsev Sorensen (Universidad de Copenhague) y sus colegas será el estudio de los factores que influyen en la cantidad de puentes de conexión en las vesículas y que regulan el proceso de fusión.

Información adicional en:

Scitech News

miércoles, 10 de noviembre de 2010

VACUNA EXPERIMENTAL CONTRA EL MAL DE ALZHEIMER

Neurología
Martes, 09 de Noviembre de 2010 09:51

Un equipo de investigadores en el Centro Médico del Sudoeste, dependiente de la Universidad de Texas, ha creado una vacuna experimental contra la beta-amiloide, la proteína que forma placas en el cerebro y que se cree que contribuye al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

Foto: UTSMC

En comparación con otras de las denominadas vacunas de ADN, que los investigadores del mencionado centro comprobaron en un estudio animal, la nueva vacuna experimental estimuló a una cantidad 10 veces superior de los anticuerpos que se adhieren a las beta-amiloides y las eliminan.

El anticuerpo es específico; se adhiere a las placas en el cerebro. No se adhiere al tejido cerebral que no contiene placas. Hay razones para creer que este método podrá generar suficientes anticuerpos como para ser clínicamente útil en el tratamiento de los pacientes.

En otras investigaciones, se ha demostrado que una vacuna tradicional (una inyección de las propias proteínas beta-amiloides en el brazo) provoca una respuesta inmunitaria, incluyendo la producción de anticuerpos y otras defensas corporales contra la beta-amiloide. Sin embargo, la respuesta inmunitaria a este tipo de vacuna algunas veces causa efectos secundarios significativos en el cerebro, así que el Dr. Roger Rosenberg, director del Centro para la Enfermedad de Alzheimer en el Centro Médico del Sudoeste, y sus colegas, decidieron descartar la vacuna tradicional y concentrarse en el desarrollo de una vacuna de ADN.

La vacuna de ADN no contiene beta-amiloide propiamente, sino un fragmento del gen que codifica la proteína.

El próximo paso en la investigación es comprobar la seguridad de la vacuna a largo plazo en animales, y si protege debidamente las funciones mentales en estos.

"Después de siete años desarrollando esta vacuna, consideramos que no mostrará una toxicidad significativa, y que podremos desarrollar una para su uso en humanos", adelanta el Dr. Rosenberg.

Scitech News

lunes, 25 de octubre de 2010

El 'flechazo' de Cupido llega al cerebro en menos de un segundo

MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -


Un reciente meta-análisis realizado por la investigadora de la Universidad de Syracuse Stephanie Ortigue revela que enamorarse

puede provocar no sólo una sensación de euforia parecida a la del consumo de cocaína, sino que también afecta a las áreas intelectuales del cerebro. También ha encontrado que el popularmente conocido como 'flechazo' toma aproximadamente un quinto de segundo en surtir efecto cerebral.

Los resultados del equipo de Ortigue revelan que cuando una persona se enamora, hasta 12 áreas del cerebro trabajan conjuntamente para liberar los productos químicos que inducen euforia, como la dopamina, la oxitocina o la adrenalina. El sentimiento de amor también afecta a sofisticadas funciones cognitivas, como la representación mental, las metáforas y la imagen corporal.

Los resultados plantean la pregunta: "¿Está el amor en el corazón, o el cerebro?". "Esa es una pregunta difícil siempre," dice Ortigue. "Yo diría que el cerebro, y el corazón también está relacionado, porque el concepto del amor es complejo y está formado por ambos procesos, de abajo a arriba y de arriba hacia abajo, desde el cerebro hasta el corazón y viceversa. Por ejemplo, la activación en algunas partes del cerebro puede generar estímulos para el corazón, las 'mariposas en el estómago'. Algunos de los síntomas a veces los sentimos como una manifestación del corazón que a veces puede venir desde el cerebro".

Ortigue es profesora asistente de psicología y adjunta de neurología, en el Colegio de Artes y Ciencias de la Universidad de Syracuse.

Otros investigadores --explica-- han encontrado que los niveles en sangre del factor de crecimiento nervioso o NGF, también aumentan en este proceso. Esos niveles fueron significativamente mayores en las parejas que acababan de enamorarse. Esta molécula implicada desempeña un papel importante en la química social de los seres humanos, o en el fenómeno de "amor a primera vista." "Estos resultados confirman que el amor tiene una base científica", dice Ortigue.

Los resultados tienen implicaciones importantes para la neurociencia y la investigación en salud mental, porque cuando el amor no funciona, puede ser una causa importante de estrés emocional y depresión. "Es otra investigación sobre el cerebro y en la mente de un paciente", dice Ortigue. "Al entender por qué se enamoran y por qué están tan afligidos, pueden utilizar las nuevas terapias". Al identificar las partes del cerebro estimuladas por el amor, los médicos y terapeutas puedan entender mejor los dolores de los pacientes enfermos de amor.

El estudio también muestra las diferentes partes afectadas en el cerebro al enamorarse. Por ejemplo, el amor incondicional, como el existente entre una madre y un niño, es estimulado por áreas cerebrales comunes y diferentes, incluyendo el centro del cerebro. El amor apasionado es estimulado por la parte de recompensa del cerebro, y también por las áreas asociativas cerebrales cognitivas de orden superior y las funciones cognitivas, tales como la imagen corporal.

Ortigue y su equipo trabajaron con un equipo de la Universidad de West Virginia y un hospital universitario de Suiza. Los resultados del estudio se publican en el Journal of Sexual Medicine.

martes, 19 de octubre de 2010

LA REGION CEREBRAL DONDE LO INESPERADO NOS DISTRAE

Neurología
Lunes, 11 de Octubre de 2010 09:22

Una nueva investigación realizada por la Universidad Vanderbilt revela por primera vez cómo nuestros cerebros coordinan la atención voluntaria, como por ejemplo la que usted usa para leer este artículo, y la involuntaria, como la que le prestaría de forma automática al sonido repentino de una alarma de incendios.

El simple ejemplo de que usted deje de leer si oye una alarma de incendios ilustra un aspecto fundamental de la atención: Lo que al final llega a nuestra conciencia y guía nuestro comportamiento depende de la interacción entre la atención dirigida por estímulos y la dirigida por objetivos. Para que aparezca un comportamiento coherente, se necesita que sean coordinadas estas dos formas de atención.

El equipo de René Marois y Christopher Asplund ha comprobado que una región cerebral desempeña un papel crucial en la coordinación de estas dos formas de atención.

En su estudio, el equipo de investigación pidió a los individuos participantes que detectaran la letra "X" en una serie de letras que aparecían en una pantalla mientras era monitorizada su actividad cerebral usando resonancia magnética funcional por imágenes, o fMRI. En ocasiones, en la serie se intercalaba inesperadamente un rostro.

La sorpresa causó que los individuos no detectaran la "X" las primeras dos veces, a pesar del hecho de que estaban mirando directamente la zona de la pantalla donde esa letra aparecía. Al final pudieron identificarla tan exitosamente como cuando no hubo una sorpresa.

Usando fMRI, los investigadores encontraron que cierta región de la corteza prefrontal lateral estaba implicada en la tarea original y en la reacción a la sorpresa.

Los autores del estudio piensan, por tanto, que esa área del cerebro coordina los dos sistemas de atención diferentes, o sea, actúa cuando se está controlando la atención y cuando se presentan distracciones.

Los estímulos de sorpresa provocan lo que se conoce como la respuesta de orientación, en la cual se eleva la frecuencia cardíaca, el sistema nervioso está más activo y se presta una atención intensa a un nuevo elemento en nuestro entorno. La respuesta de orientación nos permite determinar si un nuevo elemento es algo bueno, como comida, o es una amenaza, como un depredador, y reaccionar apropiadamente.

Vanderbilt

DISTINGUIR ENTRE DISTINTAS SECUENCIAS DE ENTRADA DE DATOS MEDIANTE UNA SOLA NEURONA

Neurología
Lunes, 11 de Octubre de 2010 09:24

En el cerebro, hay neuronas capaces, cada una de ellas por su propia cuenta, de distinguir eficientemente secuencias diferentes de información entrante. Así lo desvela una nueva investigación.

Foto: Tiago Branco

El estudio, realizado por especialistas del Instituto Wolfson para la Investigación Biomédica en el University College de Londres, demuestra que neuronas y hasta dendritas (los pequeños elementos receptores de las neuronas) son capaces, incluso de manera individual en ambos casos, de distinguir con notable eficacia entre secuencias temporales diferentes de información entrante.

Este hallazgo contradice la opinión científica muy común de que esta clase de procesamiento cerebral requiere grandes cantidades de neuronas trabajando en equipo, y demuestra cómo los componentes básicos del cerebro son de por sí dispositivos de cálculo excepcionalmente potentes.

Tal como subraya Tiago Branco, del equipo de investigación, en la vida cotidiana necesitamos constantemente usar información sobre secuencias de eventos para comprender el mundo que nos rodea. Por ejemplo, el lenguaje, una colección de secuencias diferentes de letras o sonidos similares ensamblados en frases, posee significado sólo en el orden apropiado en que estos sonidos o letras son ensamblados.

El cerebro es excepcionalmente bueno para procesar secuencias de información del mundo exterior. No está claro cómo el cerebro logra distinguir tan bien una secuencia de eventos de otra, pero, hasta ahora, la creencia general ha sido que este trabajo era realizado por muchas neuronas trabajando en estrecha coordinación.

Usando un modelo de ratón, los investigadores estudiaron neuronas en áreas del cerebro que son responsables de procesar la entrada de información sensorial de los ojos y la cara. Para averiguar cómo estas neuronas responden a la variación en el orden en que entran varias secuencias de datos, usaron un rayo láser con el fin de activar las entradas en las dendritas en patrones definidos con precisión, y registraron las respuestas eléctricas resultantes de las neuronas.

Sorprendentemente, descubrieron que cada secuencia causó una reacción diferente, incluso cuando fue recibida por una única dendrita. Además, empleando modelación teórica, fueron capaces de demostrar que las probabilidades de que dos secuencias puedan ser distinguidas entre sí son excepcionalmente altas.

Scitech News

La Malaria es Tan Antigua Como la Humanidad

15 de Octubre de 2010. Foto: © Centers for Disease Control and PreventionUna nueva investigación muestra que el paludismo (o malaria) es una enfermedad decenas de miles de años más vieja de lo que se pensaba. Hasta ahora, para profundizar en cómo la malaria se ha propagado por sus principales regiones de incidencia, se venía trabajando sobre la premisa de que la enfermedad surgió junto con el desarrollo de la agricultura hace unos 10.000 años.
Bookmark and Share

Un equipo internacional, dirigido por investigadores del Imperial College de Londres, ha descubierto que la enfermedad tropical, potencialmente mortal, evolucionó junto con los seres humanos anatómicamente modernos, y se desplazó con nuestros antepasados durante su emigración desde África hace entre 60.000 y 80.000 años.

Los descubrimientos hechos en este estudio, y las técnicas empleadas en él, podrían ser útiles a la hora de decidir estrategias de control encaminadas a reducir la alta incidencia de la malaria. Se estima que hay 230 millones de casos cada año, que causan entre 1 y 3 millones de muertes.

El doctor François Balloux y sus colegas trabajaron con la mayor colección de parásitos de la malaria que se ha logrado reunir hasta el momento. Al caracterizarlos por la secuenciación del ADN, consiguieron seguir el progreso de esta enfermedad y calcular la edad del parásito. Los científicos descubrieron una clara correlación entre la disminución de la diversidad genética y la distancia desde el África subsahariana. Esta correlación también se da en el caso del Ser Humano, y por tanto, es una prueba evidente de la evolución y la migración conjuntas de la malaria y la Humanidad.

La secuencia genética del parásito de la malaria muestra un patrón geográfico de distribución en el que hay llamativas similitudes con los resultados de estudios realizados en los seres humanos. Esto apunta hacia una edad, origen geográfico y ruta de propagación comunes para el Ser Humano y la malaria.

Información adicional en: